La difícil tarea de “castigar” - Son cosas de Madres

La difícil tarea de “castigar”

0

Hoy quería compartir un tema algo delicado, pero que sé que es una gran preocupación para muchos:

¿Cómo castigar a un niño?

 ¿Cómo debemos enseñarles a nuestros hijos que han hecho algo mal?

¿Cómo conseguir que aprendan de ello?

Por eso os dejo mi opinión sobre cómo enfrentarnos a ello.

Nadie mejor que nosotros mismos conocemos a nuestros pequeños, sabemos perfectamente cuándo hacen algo por una paleta, por rabia, o incluso por desconocimiento y tenemos que aprovechar ese conocimiento para saber cuándo debemos actuar (acercarnos inmediatamente o ser más cautos y esperar) y cómo debemos hacerlo.

Es en el “cómo” es dónde quería centrarme hoy.

Desgraciada y afortunadamente no hay un único camino, muchos recordaréis las pautas de premio y castigo que ofrecía Super Nanny cuando invadió nuestros televisores; pero además de este pensamiento hay muchísimas teorías más; de las que cada uno cogerá lo que mejor se adapte con su pensamiento.  Bajo mi punto de vista no existe una regla de oro común, pero sí me parece que tiene que haber unas generalidades comunes.

Creo que cuando se pone un límite tiene que tener una estrecha relación con el conflicto no sólo para evitar la conducta indeseada, sino para crear una mente abierta preparada para resolver conflictos de forma autónoma. En infantil se educa mucho en la fórmula “acción – reacción”;  pero en los conflictos en concreto, esta fórmula a veces no tiene relación una cosa con la otra.

Por ejemplo:

 Un niño rompe una hoja de su cuento favorito, y por consiguiente el adulto le castiga sin bajar al parque (o cualquier otra cosa que al niño le guste).

Hay una relación: , porque ha hecho algo mal (acción) y se le castiga (reacción); pero no tiene una conexión; es decir, no tiene nada que ver el parque con el cuento. Esta solución sólo muestra nuestro enfado, pero no hay una explicación del porqué.

Yo apuesto siempre por la funcionalidad y la significatividad en cualquier aprendizaje, y por supuesto en los conflictos. Tenemos que dar funcionalidad al castigo, ¿cómo? Buscando esa conexión; es decir:

“Esta noche no va a haber cuento porque has roto la hoja”

Y debemos mantenernos firmes, por mucho que se nos ablande el corazón.

Cuando el peque esté tranquilo y nos pregunte sobre el castigo, debemos aprovechar el momento para iniciarles en la resolución de conflictos.

Si queremos leer el cuento otro día, tenemos que buscar una solución”

De esta manera, también le estamos dando la oportunidad que se invierta la fórmula, reaccione y tenga la posibilidad de proponer soluciones:  pegando la hoja con celo, escribiendo nuevamente esa página del cuento, etc.

Así que nada papis y mamis, aquí os dejo una opinión más junto a las palabras mágicas: funcionalidad, paciencia y afecto.  Y tranquil@s que seguro lo estáis haciendo fenomenal. ¡Ánimo!


Si te ha gustado: